martes, 8 de enero de 2013

Te comía el mundo


  Ocho de Enero de un dos mil trece nada diferente a los anteriores dos mil treces. Hace niebla, tengo frío y la calle sigue sola, mirando como el único que era capaz de calentarla se iba ya hasta otro día.

  ¿De qué hablar cuando eres mudo?¿De qué sirve gritarle a un sordo?¿Para que cantar cuando, hoy en día, nadie escucha?

  Sigo tumbado en la cama, con el ordenador tiritando -no se si de frío o de miedo-, mientras maquino el asalto a vuestras mentes; la huida en plano largo; el amor, a largo plazo. Llevo apenas cinco minutos pensando y ya se como cambiar el mundo: cambiándome a mi mismo, por que yo, YO, soy mi mundo. Y me río de vuestras bohemias pasajeras, de vuestras fotos en blanco y negro mirando al horizonte. De vuestra pasión por la música que se basa en los éxitos del momento. De vuestra inteligencia, que no llega mas allá que el horizonte de los putos libros de texto. De vuestro "amor", por que sentís mariposas en el estómago, jajajajaja, todavía son larvas.

  Vivamos cada uno en nuestro mundo, bienvenidos a "Puntos, comas y otras putadas de esta vida"

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