martes, 22 de enero de 2013

Dos grados bajo Enero

     Son esos copos los que colmaron mi angustia. Lo blanco sobre lo negro y el frío hasta los huesos. El uniforme siempre gris alegrado por gotas finas de agua de nubes. Ojalá lo hubierais visto con mis ojos, a través de aquella ventana empañada por el calor de los radiadores, sintiendo algo en el pecho. Ojalá hubieras estado allí, conmigo, debajo de la manta de nieve, rozando esas manos frías, calentándote los labios a mordiscos. Si hubiera sido diciembre esto parecería una película.

      Ni lágrimas, ni llantos ni sollozos a la almohada. Tenía poco tiempo para ser feliz, por que el final del día de lo que todos llamamos vida estaba llegando a las veinticuatro horas. Ni la guitarra, ni su música ni sus medias rotas. Me hacía falta aquella puta sonrisa cruzando la esquina, con las manos en los bolsillos y mi nombre en sus labios.

lunes, 21 de enero de 2013

Bellas no durmientes.

 Estamos escocidos del tiempo, de los abrazos. Tardamos tanto en reaccionar que se nos desatan los lazos. Ya no bebemos de fuentes que manan de ombligos, y, hoy en día, llamamos a los conocidos "amigos". Las rimas, los nombres, el perdón que va en sobres; las manías, los ratos, y el cantar de los patos; las orillas, los horizontes y los senos de los montes; las caricias, los olvidos y en primavera los pío píos. Las ganas, el placer, el olvido y el nacer; las parejas, los tríos, los llenos y los vacíos; Caronte, Platón, Aristóteles y Sabina; El humo, el olor y las bragas de mi vecina. La sonrisa, la babilla, el babero y la papilla; Los hombres, las mujeres; el sexo y sus placeres; el amor, la pasión, el coito en un sillón. Los cristales, la marmita, Tarzán y Conchita. Los te quiero, los te odio, el rencor tras el bodorrio. Los adioses de ateo y la llama que ya no veo. La rima, el papel, el arte de verte nacer. Mujeres y poesía, si esto guiase al mundo nadie se suicidaría. 




sábado, 12 de enero de 2013

Cartas para Salinger.

Me quedan treinta y cinco páginas para no volver a verte; treinta y cinco para no volver a sentir odio por todos esos falsos que van al cine los domingos o al teatro por los Lunt. Echaré de menos a Allie, a Phoebe, al cretino de Stradlater o al mal oliente Ackely. No volveré a escuchar el piano de Ernie en la media noche mientras te negaban un whisky con soda, ni volveré a sentir las piernas desnudas de aquella prostituta en la cochambrosa habitación de hotel. Te veía sentado en cada barandilla, Holden, ayudándome a odiar un poco mas al mundo. ¿Dónde emigran los patos en invierno? A quien cojones le importa. A veces me caes mal Holden, pero te voy a echar de menos.

miércoles, 9 de enero de 2013

Hamor

  Hace días que la comida no tiene sabor; sonreír no tiene sentido; andar, si no es contigo de la mano, muerte, no vale para nada. ¿Cartas de amor? Cartas a la puta vida. La guitarra siempre suena desafinada y los pitillos ya no me entran. Me he cortado el pelo y ahora tengo frío. Las gafas Rock n Roll ven el sol en algún cajón olvidado mientras cogen polvo. ¿Para que me follas si no me haces el amor? No lo entiendo puta vida. Todos los momentos tienen una canción, pero no todas las canciones tienen momentos.

  Y dejar de afinar mis cuerdas, que me ahogáis.Y dejar de tocarme con púa, que me herís. Y dejar de hablarme, que me odiáis.

  Hoy es nueve, parecido a todos los nueves de todos los dosmiltreces de todos los eneros de hoy. Hoy es nueve si, como los dedos que me quedan fuera de la vida cuando la hurgo con ganas. Nueve, como los pecados que no cometo cuando te miro con lujuria. Nueve, como la calle en la que naciste. Nueva, como tu cara en abril. Nueve, como un septiembre triste, en lunes. Nueve, como los minutos que tardamos en llegar al diez.

martes, 8 de enero de 2013

Te comía el mundo


  Ocho de Enero de un dos mil trece nada diferente a los anteriores dos mil treces. Hace niebla, tengo frío y la calle sigue sola, mirando como el único que era capaz de calentarla se iba ya hasta otro día.

  ¿De qué hablar cuando eres mudo?¿De qué sirve gritarle a un sordo?¿Para que cantar cuando, hoy en día, nadie escucha?

  Sigo tumbado en la cama, con el ordenador tiritando -no se si de frío o de miedo-, mientras maquino el asalto a vuestras mentes; la huida en plano largo; el amor, a largo plazo. Llevo apenas cinco minutos pensando y ya se como cambiar el mundo: cambiándome a mi mismo, por que yo, YO, soy mi mundo. Y me río de vuestras bohemias pasajeras, de vuestras fotos en blanco y negro mirando al horizonte. De vuestra pasión por la música que se basa en los éxitos del momento. De vuestra inteligencia, que no llega mas allá que el horizonte de los putos libros de texto. De vuestro "amor", por que sentís mariposas en el estómago, jajajajaja, todavía son larvas.

  Vivamos cada uno en nuestro mundo, bienvenidos a "Puntos, comas y otras putadas de esta vida"